Carbón Vegetal a través de Biomasa

El reactor de pirólisis – Proceso y comparación

El reactor de pirólisis recibe biomasa desde arriba. Dentro del reactor pasan diferentes procesos químicos y físicos que convierten la biomasa en carbón vegetal. Subproductos del proceso de pirólisis son el gas de síntesis y el aceite de pirólisis. El carbón vegetal sale del reactor en la parte de abajo. Después de ponerlo en contacto con agua por un momento, puede ser usado directamente o empaqueado para la venta.

Nuestros reactores combinan cierta cantidad de retortas y las integran en una solo sistema funcional. Así se obtiene una produccón casi continua de carbón vegetal, gas de síntesis y aceite de pirólisis.

Para más información acerca del proceso y los tipos de biomasa utilizables contáctenos.

Uso del carbón vegetal

A diferencia de la biomasa sobrante usada, el carbón vegetal producido tiene un valor económico alto. Según las características de la empresa productora, el carbón vegetal puede ser usado en la misma empresa o vendido en el mercado nacional o internacional.

Cría de animales: Aditivo para alimentación y lecho

Si animales (p.ej. gallinas, cerdos) reciben una pequeña cantidad de carbón vegetal conjunto con su alimento, eso tiene un buen efecto en el desarollo de los animales. Su estado de salud se mejora y el consumo de medicina baja. Además, en unos casos, el carbón hace que los animales crecen más rápido. La higiene en los establos se mejora también, ya que los excrementos de los animales presentan menos características patógenas.

Además el carbón vegetal puede ser puesto directamente en el suelo del establo como un lecho que mejora la higiene y previene enfermedades. El estiércol producido así es ideal para usarlo como abono en la agricultura.

Abono y recuperación de suelos

Un campo de aplicación muy importante para el carbón vegetal es el abono de suelos y la recuperación de suelos degradados. El carbón vegetal tiene una superficie específica muy grande, lo que le permite fijar y almacenar nutrientes durante mucho tiempo. En este tiempo los nutrientes son emitidos de manera continua al suelo y a las plantas. Así se impide una erosión de los nutrientes en el agua subterránea por la lluvia. Además se desarollan microorganismos en la superficie del carbón que mejoran la calidad y salud del suelo. Por eso el carbón vegetal es un componente integral para el desarollo de una capa de humus sumamente fértil, llamada „Terra preta“.

Tratamiento de aguas

El carbón vegetal puede ser usado como lecho filtrante para el tratamiento de agua directamente o transformado en carbón activado. Tanto agua potable como aguas residuales pueden ser limpiadas de sustancias contaminantes.

Producción de acero y de llantas

Hasta biomasa contaminada con sustancias tóxicas puede ser usada para la producción de acero. Además la industria llantera necesita grandes cantidades de carbón en su proceso de producción.

Almacenamiento de CO2 en el suelo

Al usar el carbón vegetal como abono uno logra un efecto secundario positivo: El almacenamiento de dióxido de carbono (CO2). El carbono es descompuesto muy lento y así permanece en el suelo durante muchos siglos. Con ello el cambio climático es lentificado.

Biomasa utilizable

Con más de 100 diferentes tipos de biomasa utilizables, el reactor es sumamente versátil:

  • Indutria de aceite de palma: Racimos vacíos y cuescos
  • Plantas de bambú
  • Residuos de coco
  • Residuos de invernaderos
  • Residuos de algodón
  • Madera de cualquier tipo
  • Residuos de la fermentación de plantas de biogas
  • Basura orgánica municipal
  • Entre otros